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Colocar tuercas remachables:

Una guía sencilla

¿Desea crear una rosca resistente en una chapa fina o en una pieza de difícil acceso, pero solo tiene acceso desde un lado? Entonces no necesita tuercas soldadas ni complicadas uniones atornilladas. La solución se llama:

tuerca remachable

Las tuercas remachables forman parte desde hace tiempo del día a día de la industria, la artesanía y muchos proyectos de bricolaje. Permiten crear con poco esfuerzo una rosca estable en materiales en los que no sería posible hacerlo de la forma convencional.

Quizás ya conozca las tuercas remachables con otro nombre. Estos son los términos más comunes que se utilizan como sinónimos:

  • Casquillos roscados
  • Tuercas remachables
  • Remaches roscados
  • Tuercas de fijación

Contenido

¿Qué variantes y tipos de tuercas remachables hay?
Herramientas y métodos de montaje
Instrucciones paso a paso: colocar una tuerca remachable
Preparación
Paso 1: taladrar el orificio
Paso 2: enroscar la tuerca remachable en la herramienta
Paso 3: introducir la tuerca remachable en el orificio
Paso 4: accionar la tenaza o la herramienta
Paso 5: extraer la tuerca remachable del mandril roscado
Evitar errores típicos
¿La tuerca remachable gira?
¿La tuerca remachable se inclina?
¿Se daña el material?
Conclusión

Los campos de aplicación típicos de las tuercas remachables son:

  • Construcción de vehículos (p. ej., carrocerías, revestimientos interiores)
  • Electrotecnia (por ejemplo, para carcasas de aparatos)
  • Fabricación de muebles (especialmente en estructuras metálicas o de aluminio)
  • Tecnología solar
  • Aplicaciones clásicas en la construcción metálica o en el taller

Su gran ventaja: puede montar el casquillo roscado de forma rápida y fiable, incluso sin acceso a la parte trasera. Esto ahorra tiempo y permite trabajar con precisión.

En este artículo le mostramos paso a paso cómo colocar correctamente una tuerca remachable. Para ello, abordamos la estructura, las variantes, las herramientas necesarias y, por supuesto, el montaje en la práctica. Así podrá llevar a cabo su próximo proyecto con facilidad.
 

¿Cuál es la estructura y el funcionamiento de una tuerca remachable?

Para comprender cómo funciona una tuerca remachable, vale la pena echar un vistazo a su estructura, que se divide en dos componentes principales:

  1. Cuerpo: es la parte que se ve en el exterior después del montaje. Queda plana sobre la pieza de trabajo o a ras de esta.
  2. Vástago: esta parte se deforma al colocar la tuerca remachable. De este modo se crea una unión firme con el material.

En el interior suele haber una rosca métrica. Esto permite atornillar tornillos como de costumbre. Los tamaños más utilizados son M4, M5, M6 o M8.

Su función es muy sencilla:

Al colocar la tuerca, la herramienta comprime el vástago de la tuerca remachable. Este se deforma, formando un reborde en la parte posterior del material y quedando firmemente sujeto. De este modo, la rosca queda estable de forma permanente.

¿Qué variantes y tipos de tuercas remachables hay?

Las tuercas remachables están disponibles en muchos diseños. Para elegir la variante adecuada para su proyecto, debe conocer las siguientes diferencias:

Formas de cabeza

Cabeza plana: la estándar. Se asienta sobre el material y garantiza una gran superficie de apoyo.

Cabeza avellanada: si se monta correctamente, queda al ras de la pieza de trabajo. Para ello se necesita un orificio pretaladrado y avellanado.

Cabeza pequeña: para que la tuerca remachable sobresalga lo mínimo y la pieza de montaje quede casi plana.

Formas del vástago

Vástago redondo liso: adecuado para materiales blandos o más gruesos. Fácil de montar.

Vástago redondo estriado: tiene estrías. Estas evitan que se gire en el material, lo que es ideal para cargas elevadas.

Seis avellanado: Requiere un orificio hexagonal. Ofrece una mayor resistencia a la torsión que los vástagos lisos.

Seis completo: Muy alta resistencia a la torsión. Sin embargo, su colocación requiere un orificio hexagonal estampado y, a menudo, una herramienta profesional.

La elección depende del material, la accesibilidad y la sujeción deseada. Para proyectos de bricolaje con herramientas estándar, suelen ser suficientes las variantes planas y lisas o estriadas.

Herramientas y métodos de montaje

Para colocar una tuerca remachable, solo necesita un taladro o un atornillador a batería y unos alicates para tuercas remachables o una remachadora de tuercas. Con el taladro, taladre previamente el orificio en el material. La remachadora es la herramienta más importante para este trabajo: con ella se inserta el remache en el material.

Hay dos métodos habituales:

Remachadora manual

  • Económica (a partir de aprox. 30 €)
  • Suficiente para un uso ocasional
  • Sin embargo, se necesita algo de fuerza
  • Ideal para pequeños proyectos o para aficionados

 

Remachadora a batería

  • Herramienta profesional con propulsor eléctrico
  • Trabajo rápido, incluso con muchas uniones
  • Alta precisión de repetición
  • Bastante más cara (a partir de aprox. 1500 €)
  • Merece la pena para talleres o la fabricación en serie

Remachadora neumática-hidráulica

  • Herramienta profesional potente para aplicaciones industriales
  • Funciona con aire comprimido y ofrece al mismo tiempo una transmisión hidráulica
  • Velocidad de fijación y repetibilidad extremadamente altas
  • Ideal para la fabricación en serie y el uso continuo
  • Coste según el modelo, a partir de aprox. 1800 €

Un consejo: si solo fija tuercas remachables de vez en cuando, a menudo basta con unos buenos alicates manuales. GESIPA® ofrece modelos fiables para este fin.

Instrucciones paso a paso: fijación de tuercas remachables

Ahora pasamos a la práctica: en este apartado le mostramos cómo fijar correctamente una tuerca remachable en pocos pasos. Para ello es importante preparar todo con cuidado y utilizar las herramientas adecuadas.


 

Preparación

Antes de empezar, aclare los siguientes puntos:

Analizar el material

Pregúntese: ¿en qué material desea utilizar la tuerca remachable? ¿Es acero, aluminio o plástico? De ello depende la elección de la tuerca remachable y la forma del vástago adecuados.

Seleccionar la tuerca remachable adecuada

Tenga en cuenta:

  • Material de la tuerca (por ejemplo, aluminio para materiales blandos, acero para cargas más elevadas)
  • Rosca interior (por ejemplo, tuerca M5 para tornillo de 5 mm)
  • Forma del vástago, adecuada para la aplicación y la herramienta
  • Longitud y área de fijación de la tuerca remachable

Medir el espesor del material

Es importante que el área de fijación de la tuerca remachable se adapte al espesor del material. Si la tuerca remachable es demasiado corta, no se sujetará correctamente. Si es demasiado larga, no se deformará correctamente.

Si no está seguro de que la tuerca remachable seleccionada sea la adecuada, se recomienda probarla en una pieza de prueba antes de su uso definitivo para comprobar que el sistema se sujeta de forma fiable.

Comprobar el diámetro del orificio

Cada tuerca remachable necesita un orificio de un tamaño determinado. Ejemplo: una tuerca remachable de aluminio de 6 mm necesita un orificio de 6,1 mm. El diámetro exacto se indica en la tabla de productos del fabricante o en la ficha técnica.

Prepare las herramientas adecuadas

Necesitará un taladro con el diámetro adecuado, unos alicates para remaches o una herramienta de fijación a batería y, si es necesario, un avellanador si utiliza tuercas avellanadas.
 


Paso 1:
Taladrar

Marque el punto deseado en la pieza de trabajo. A continuación, taladre el agujero con la broca adecuada. Asegúrese de que el borde quede limpio y sin rebabas. Si es necesario, desbarbe el agujero con un avellanador.

Paso 2:
Enrosque la tuerca 
remachable en
la herramienta

Gire la tuerca remachable sobre el mandril roscado de la tenaza o del dispositivo. Asegúrese de que la tuerca quede recta y bien fijada.

Paso 3:
Introducir la tuerca 
remachable en 
el orificio

Introduzca la tuerca remachable preparada junto con la herramienta en el orificio taladrado. El cuerpo está formado por la cabeza.

Paso 4:
Accionar la tenaza 
o la herramienta

Accione ahora la tenaza para remaches o la herramienta a batería. El vástago de la tuerca remachable se contrae y se comprime. La tuerca se deforma y se fija firmemente en el material.

Asegúrese de que la tuerca quede recta en el material y no gire después de colocarla. Si lo hace, elija otra forma de vástago (por ejemplo, estriado o hexagonal).

Paso 5:
Desenroscar la tuerca 
remachable del mandril

Después del proceso de colocación, gire el mandril de la herramienta manualmente o con la función de desenroscado de la remachadora ciega para sacarlo de la tuerca remachable. Ahora puede atornillar un tornillo en la rosca interior estable, como en cualquier otra rosca.

 

Y ya está.

Ha colocado correctamente una tuerca remachable.


Evitar errores típicos

Aunque la colocación de tuercas remachables es una variante sencilla y práctica para unir dos materiales, en ocasiones pueden producirse imprevistos. A continuación encontrará los errores más frecuentes (y cómo solucionarlos)

¿La tuerca remachable gira?

Es posible que el orificio sea demasiado grande, la tuerca demasiado pequeña o el vástago demasiado liso. Utilice una versión más grande, estriada o hexagonal.

¿La tuerca remachable se inclina?

Probablemente, los alicates para remaches no se colocaron exactamente en posición vertical. Coloque la herramienta correctamente.

¿Se daña el material?

Compruebe el orificio, la herramienta, el tamaño de la tuerca remachable y la fuerza aplicada. Si es necesario, utilice otra tuerca remachable o ajuste la herramienta según las instrucciones del fabricante.

Conclusión

Las tuercas remachables son una solución inteligente si desea introducir una rosca interior resistente en materiales finos o de difícil acceso.

También son una opción inteligente para unir estos materiales entre sí en un solo paso. Con ayuda de la rosca resultante, se pueden fijar otros materiales con una unión desmontable.

Con la preparación adecuada, una herramienta adecuada y atención al detalle, podrá colocar tuercas remachables de forma rápida, segura y duradera.

Lo que debe tener en cuenta:

  • Seleccione la tuerca remachable adecuada para el material y la aplicación.
  • Mida con cuidado (especialmente el área de fijación).
  • Utilice una herramienta adecuada. Para trabajos ocasionales, a menudo basta con unos alicates manuales para remaches.
  • Trabaje con limpieza y precisión para que la tuerca quede perfectamente fijada.

Ya sea para aficionados, talleres o proyectos profesionales: con estos conocimientos, podrá colocar correctamente cualquier tuerca remachable.

Si busca herramientas de alta calidad y una tecnología de remaches ciegos fiable, eche un vistazo a los productos de GESIPA, el especialista en tecnología de remaches ciegos.